Stuffs

Welcome, I thing. :)

miércoles, 20 de octubre de 2010

Time, Relations & Feelings.

Una parte de mi se aflige ante el pensamiento de estar tan cerca de el sin poderle tocar, pero su historia y la mía toman caminos separados. No me resulto fácil aceptar esa sencilla verdad, pero sucedió hace poco- aunque tenga la impresión de que ha transcurrido mucho, muchísimo más tiempo-. Recuerdo los momentos que compartimos, por supuesto, pero he aprendido que los recuerdos pueden adoptar una presencia física dolorosa, casi viva, y en ese aspecto él y yo también somos diferentes. Si suyas son las estrellas en el cielo nocturno, mi mundo se halla en los desolados espacios vacios del firmamento. Y, a diferencia de él, me abruma la carga de las preguntas que me he formulado a mi misma miles de veces desde la última vez que estuvimos juntos. ¿Por qué lo hice? ¿Lo volvería a hacer?
Reflexiono acerca de tales cuestiones y, como siempre, rememoro los días que estuvimos juntos. De pronto me sorprendo evocando como empezó todo, puesto que eso es lo único que me queda: mis recuerdos.
Como ves, fui yo quien puso fin a nuestra relación.
Supongo que nunca nos teníamos que haber conocido, que lo nuestro fue un error que duro demasiado tiempo, el suficiente para que yo me lo creyese, y que lo mejor que paso, al menos para él, fue que acabase. Supongo.
De todos modos, el caso es que le conocí, y ese es precisamente el motivo de que mi vida resulte tan insólita. Me enamore de él cuando estuvimos juntos, y después aun me enamore más de él en los años que estuvimos separados. Nuestra historia se compone de tres partes: un inicio, un desarrollo y un desenlace. Y a pesar de que así es como fluyen todas las historias, todavía no puedo creer que la nuestra no durase para siempre.
SoLate.

With Love, Bye.

¿Qué significa amar verdaderamente a alguien?
Hubo una época en mi vida en que creía conocer la respuesta; significaba que le amaba a él incluso más que a mi propia existencia y que deseaba que pudiéramos pasar juntos el resto de nuestras vidas. No habría supuesto un esfuerzo significativo. Una vez me dijo que la clave de la felicidad radicaba en los sueños alcanzables, y los suyos no tenían nada de excepcional: casarse, formar una familia… en dos palabras, lo básico. Significaba que yo conseguiría un trabajo estable, viviríamos en una casita rodeada por la típica valla de maderos blancos y tendríamos un monovolumen o un todoterreno lo bastante espacioso como para llevar a nuestros hijos a la escuela, al dentista, al entrenamiento de futbol o a recitales de piano. Dos o tres niños, nunca acabo de concretar el numero, pero tengo la impresión de que, llegado el momento, habría sugerido que dejáramos que la naturaleza siguiera su curso y permitiéramos que fuera Dios quien decidiera. Así era el- religioso, quiero decir-y supongo que esa fue en parte la razón por la que me enamore de él. Pero a pesar de lo que sucediera en nuestras vidas, no me costaba nada imaginarme tumbada a su lado en la cama al final del día, abrazándole mientras charlábamos y reíamos, perdidos el uno en los brazos del otro.
Tampoco parece un sueño tan inalcanzable, ¿no?, el que dos personas que se amen estén juntas. Eso era lo que también creía yo. Y mientras en cierta manera todavía deseo creer que aun lo puedo conseguir, sé que es del todo imposible. Cuando esta vez me marche de aquí, será para no volver.
WhenILeft,IWon'tReturn.

Love, Why & Bye.


Ya te dije que no preguntes si no quieres saber y, ahora  más que nunca, necesito que alguien me escuche y tú te has cruzado, para bien o para mal, en mi camino. Yo le quise, y creo que a veces el también me quiso. No, no, no me digas que no le merecía y que podría haber tenido algo mejor: ahórratelo. Yo le quise, y a veces el también me quiso. Pero es que no se cómo no haber amado esos ojos enormes y fijos, almendrados… su voz, su cuerpo, y esos ojos infinitos… Solo de pensarlo siento como si el estuviese aun aquí. Pero en realidad ya no está, ya no está y basta. Y no hay que darle más vueltas.
Te preguntaras como ocurrió. Bueno, seguramente no te lo preguntes, pero te lo contare de todos modos. Una tarde estábamos solos y felices en nuestro lugar de siempre. Todo estaba como siempre y yo le quería como siempre, tal y como le había amado desde el primer momento en el que nuestras miradas se cruzaron. Pero claro, supongo que hay momentos en los que no se puede estar más equivocada. Ese era uno de esos momentos. Cuando fui a besar sus labios, sentí que ni todo era igual ni nosotros éramos los mismos. Sé que a ambos nos habían pasado muchas cosas, que el destino nos había jugado una mala pasada y que habíamos tenido que afrontar cosas que gente de nuestra edad no tiene por que afrontar. Pero eh, lo hicimos, juntos, y lo superamos. O al menos eso creía yo, claro. Parece ser que no. Y bueno, después vinieron mil palabras en las cuales yo no encontré ninguna explicación, la mayoría de las cuales ni siquiera escuche con atención en aquel momento en el cual yo estaba tan lejos, tan sola que nadie me hubiese podido sacar de allí. Solo recuerdo que cuando sus labios se cerraron por última vez y me dijo adiós, y me dio la espalda, no tuve la fuerza necesaria para pararle los pies, no tuve la suficiente voz para plantarle cara y decirle: “Eh, tú, no se te ocurra irte de mi lado”. Y por eso se fue y para siempre, no te creas, porque al menos cumplió su última promesa. Y, por cierto, esa fue la única que cumplió, ahora que tocamos el caso. “No me volverás a ver”. Es cierto, no le he vuelto a ver, pero eso no ha hecho que le olvide, ni mucho menos, ni que deje de pensarle y de recordarle cuando menos me lo espero, que es más o menos ocho millones de veces al día.
Y si al menos me hubiese dado una explicación, tendría algo que pudiese pensar en mi mente, algo a lo que darle vueltas para intentar comprenderlo. Es como la filosofía, si no lo entiendes estas perdido. Es verdad. Yo como no tuve explicación que entender, empecé el juego ya perdida del todo.
Y todo eso se resume en tres simples y concretos mensajes. Un te quiero, un hasta luego, y un por qué.
IHadn'tGotStrongEnough.

sábado, 16 de octubre de 2010

Questions.

Bueno, supongo que si tú eres el que preguntas, es porque quieres saber. Pues bien, ahí te va… solo escucha, ¿vale? O sea, me refiero a… tu solo déjame acabar.
Uhm… veamos, si, bien. Yo soy buena en algunas cosas. Pocas, pero alguna hay.
Yo…yo soy buena en perder el tiempo. Sinceramente, creo que las canciones tienen que rimar. Y bueno, no me preguntes por que, pero estoy intentando no morderme las uñas.
Me gusta comer queso, adoro el queso, pero solo en la pizza, por favor. Y a veces compro crema de queso y la unto en bocadillos, tipo casera. Es que si no es así me da la impresión de que huele a pies…
Adoro la luna en todas sus facetas, pero realmente me apasiona cuando parece tan minúscula que parece llegar a ser la uña del dedo del pie.
Ah, bueno, y amo cuando dices mi nombre.
Tú eras el que querías saber, pues ahí va… Voy a decirte todo esto: solo a ti te muestro una parte de mi oculta porque solo sale cuando tú estas cerca, voy a dejarlo a la luz, traslucirá, porque recuerda que tú mismo me lo has pedido. Tú lo has querido. Voy a intentar hacerlo lo mejor posible para impresionarte. Y no, no estoy haciéndome pasar por lo que no soy, al contrario. Solo quiero realzarlo todo un poquitín. Es más fácil que, de este modo, puedas adivinar tu mismo el resto sin necesidad de palabras mediativas. Porque quieres escuchar lo que sea que hay en mi cerebro. Y mi corazón. Me lo estas pidiendo. Vale, vale, échale una ojeada… Supongo que soy así. A veces, normalmente, confusa. Muy a menudo, divertida. Pero en realidad siempre me presento así. Supongo que no te pilla de sorpresa. Al menos espero que no. Que no lo oculto, vamos.
Uhm… A ver… uff, no sé que mas decir.
Bueno, que no confío en que los perros miren mi comida, me siento obligada a darle de comer y, una vez empiezo, chico, es que no paro. Y al final me muero de hambre. Ah, soy una exagerada, por si no te habías dado cuenta. Siempre termino todo con un chiste, incluso en los momentos menos oportunos. Me gusta la palabra “amigo” porque siento que encierra mucho más de lo que parece así, a simple vista. Tiene más significado que el que la gente le otorga usualmente. Yo en realidad la uso a todas horas, y en todos los contextos, como sustantivo, adverbio o incluso adjetivo.
Nunca he tenido coche. Tampoco se conducir. Recuerdo que una vez lo intente y casi muero estampada contra una furgoneta blanca enorme que había delante, por ser tan sumamente disléxica que no pude coordinar mis manos para ocupar la palanca de cambios, el volante y mirar a ambos espejos al mismo tiempo.
Adoro las guitarras, y más si son eléctricas. Flipo cuando veo a alguien tocar extraordinariamente bien. Me quedo embobada escuchando a Jimmy Hendrix, ACDC, Guns and Roses y Led Zeppelin.
Oh, bueno, me gustan los superhéroes. Pero particularmente me gusta Spiderman, no se por que, pero el pobre desgraciado ese despierta lastima en mi. Quizá porque ha tenido más bombo que los demás, que se yo.
Oh, pero lo que realmente me hace ilusión es un cheque con muchos ceros pero algún numero en primer lugar. Te lo digo por si no sabes que regalarme para mi cumpleaños, hoyga, que yo me apaño con cualquier cosa.
La próxima vez ten cuidado con lo que preguntas, ¿eh? Sigo.
Adoro el sonido de los violines. Y el ruidito martilleante que hace la lluvia sobre los cristales y los truenos y una noche de tormenta. Siempre me hace dormir mejor. Y el olor a tierra mojada, y a almohada. Y siento que cada persona tiene un olor especial que me hace recordarles cuando huelo algo parecido. Y pienso en esa persona, y eso también me gusta. Me gusta mirar a todo el mundo pero no que todo el mundo me mire. Me gusta reír por cualquier cosa y en cualquier lugar sin necesidad de una excusa concreta o una razón determinada.
Pero lo que realmente me gusta es hacer sonreír a alguien.
Y bueno, supongo que todo esto no es algo que te diga al presentarme.
Hola… Soy yo :)
But It's Me (: