Y, en un futuro, como suele ocurrir en los barrios de esta ciudad, nos encontraremos. Tú con alguien, yo con otro. Y tendremos que luchar contra ese impulso magnético que nos amarró desde un principio. Nos esquivaremos, compartiendo, quizás, alguna broma que solo tú y yo entenderemos.
Sorteando al destino con una sonrisa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario