Stuffs

Welcome, I thing. :)

sábado, 28 de mayo de 2011

Often.

A veces la vida es perfecta, ¿Verdad? Tiene que serlo. Para compensar todos los inconvenientes que se te presentan. Tienes que aprender a andar, tienes que ponerte ese sombrero tan ridículo que te compró tu abuela. No tienes ni voz ni voto. Y cuando ya eres un poco mayor, aunque puedes escoger los sombreros, no puedes elegir los ingredientes de las albóndigas de la cafetería. Ni cuándo enamorarte. Las cosas ocurren y tienes que arreglártelas.

W.S.

Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo, ni siquiera yo, ¿vale? Si tienes un sueño, tienes que protegerlo. Las personas que no son capaces de hacer algo te diran que tu tampoco puedes. Si quieres algo, ve a por ello. Y punto.
Es como cuando un dia te paras a pensar, y te das cuenta de que no podra ser. Cuando vas creciendo, a medida que vas madurando, dejas de lado unos sueños y forjando otros mas asequibles, mas reales, menos imposibles. Dejas de lado los principes azules y los castillos de ensueño y te conformas con una casa y alguien que te quiera. Dejas de lado la sangre azul y rezas porque al menos la tuya este sana. Las cosas son asi, la vida no viene con libro de instrucciones, y vivimos en un mundo en el que, por desgracia, nuestras carteras pesan mas que nuestros principios.
Y, sin embargo... apenas una frase basta para retornar a ti el valor de soñar, la fuerza para afrontar un dia mas en el resquicio del mundo del que no querrias haber madurado. Apenas una frase te hace creer, niña de nuevo, que alcanzaras ese castillo. Y que tu principe te estara esperando.

Not Easy.

No es tan fácil como decir ahora te quiero y ahora no, y no es tan fácil porque somos humanos y tenemos uso de razón. No es tan fácil como decir hoy te olvido y mañana no, pero ésto no es sólo por la razón, sino por el verbo que acompaña la frase, olvidar es algo serio, no es como otros verbos, es un verbo que indica sacrificio y fuerza de voluntad, es olvidar todo de una persona...es olvidar como os conocisteis, como os mirasteis, como os conseguisteis, como apostasteis y también como fracasasteis, como se fue todo, como se olvidó...y también como me olvidó...o como no supe yo hacerlo, pero aquí me ves olvidando algo que llamamos "recuerdo".

Who could...

¿Quién nos lo iba a decir, verdad? Quién podría habernos avisado cuando aún nos queríamos. Cuando buscábamos los ojos del otro por las mañanas. Cuando volábamos hasta el cielo con cada susurro inesperado. Cuando cada caricia era un regalo. Cuando le robábamos minutos al reloj para poder estar juntos. Cuando éramos héroes y el resto del mundo nos tenía envidia. Cuando tus pupilas y las mías se atraían como dos imanes. Cuando mis labios temblaban, y mi corazón se arrugaba, y tu jurabas y perjurabas que a tí te ocurría lo mismo.
Quién lo hubiera dicho, ¿eh?. Quién se habría atrevido. Quizás si alguien hubiera tenido el valor de explicarme que no hay nada eterno, que ni siquiera el amor lo es, que las personas crecen y cambian y que no podemos intentar retener la sombre de las personas amadas, quizás si simplemente lo hubiera creído y me hubiera alejado...
Quizás, quizás, quizás. Nada podría haber apagado el fuego que despertabas en mi interior. Era tan bonito que hasta pensé que me dolía.
Cuando me quemé ya no me pareció tan hermoso.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Crazy.

¿Cómo sería esta vida sin hacer locuras? Sin tener esa sensación de que todo va bien por unos instantes, de querer comerte el mundo a bocados enormes. De tener esa seguridad valiosa de que nada faltará.
Mi vida se resume en muchas caídas por diversos fracasos y a tropecientas locuras para levantarme.

Remembers.

Hay un punto en la vida en el que miras atrás, y te das cuenta de que lo que queda hoy son los recuerdos. He tenido momentos malos, buenos, peores y mejores y siempre intento quedarme con el mejor granito que hay de ese montón de años. Ahora, es cuando reflexionas tumbado en la cama mirando a la nada si todo lo que has vivido vale la pena. Yo creo que sí. Cada momento es tiempo para aprender, aprender que antes de un llanto vino una risa, de una muerte, un nacimiento, de aquellas amistades que iban a ser eternas , las fiestas y las risas, de aquellos suspensos, aquellos aprobados, de aquellos sueños que teníamos de niños, el presente que nos hemos ganado, de las peleas, las reconciliaciones, de las canciones con las que lloramos, con las que nos quedamos sin voz un sábado por la noche y con un par de zapatos rotos de tanto bailar...
No hay que dejar que un recuerdo te atormente y mirar el lado positivo de las cosas, porque lo que vivamos no se va a repetir dos veces.
Quiere cuando tengas a quien querer, llora cuando tengas motivos para hacerlo, ríe cuando estés feliz, salta cuando haya un charco, mójate en la lluvia, baila con tus amigos, sácale una sonrisa a tus familiares y dales un abrazo, haz reír a alguien que esté triste, ayuda al que lo necesite y perdona a quien se arrepiente.

Just Me.

Es una chica que siempre pierde, que finge su sonrisa, que aparenta ser fuerte, pero que todos los días continúa rompiéndose por dentro.
La chica que esta allí sonriente y parece no tener problemas, que contiene las lágrimas hasta que a colgado el telefono...Cuando dice: tranquilo, estoy bien; realmente esta esperando a alguien a quien de verdad le importe diga: "No, no lo estás".
 

Not Anymore.

"Pero ya no quiero ser esa princesa rubia de cabellos kilométricos, cuyo único objetivo es esperar a que el príncipe llegue de una vez por todas y le rescate de la mierda de torre en la que está encerrada. Ni a tener un amante secreto porque el matrimonio por conveniencia le a arruinado la vida. No quiero duelos por mi mano, o por mi amor, no quiero más: "Y vivieron felices, y comieron perdices", porque no implica que vivan, implica un fin, y las perdices no me gustan. Paso de vestidos y cancanes de diez metros de diámetro, y no pienso perder un zapato para que el chico de mis sueños me encuentre mientras mis hermanastras me impiden disfrutar la vida.

Porque quiero seguir siendo esa chica de ojos castaños y pelo ondulado que se desespera los días de lluvia porque se le riza y no le gusta. No tengo un amante secreto, porque si lo tengo se lo grito al mundo entero, porque él es todo lo que quiero. No quiero duelos, quiero que me coman a besos, y que día tras día me digan lo guapa que voy o lo bien que me quedan esas botas. Quiero seguir vistiendo vaqueros y sudadera, y arreglarme mucho más los fines de semana para salir, y por qué no, también ese día en el que quiero que al pasar por delante de ti te fijes en mí, y me dediques una de tus sonrisas que me pierden. No quiero perder un zapato, quiero quitarme los dos para así bailar toda la noche sin parar, esperando que al final lo acabes todo con un beso y ese típico "buenas noches princesa"."

martes, 24 de mayo de 2011

Summer.

Vive, vive a quinientos por hora...
Ríe tanto que la tripa te duela al doblarte, las lágrimas inunden tu cuarto y no puedas casi ni respirar. Cómete un gran bol de palomitas al ver tu peli favorita, o un bote de galletas con nocilla si tienes un bajón. Corre cuesta abajo, haz la croqueta sobre la hierba, da saltos mortales y celebra tu caída triunfal. Queda mañana, tarde y noche, qué más da si casi no duermes, para dormir ya está el invierno. Di "te quiero" a alguien si te apetece, es pura libertad expresarse. Tírate de cabeza a la piscina, invéntate un nuevo verbo, crea una lista de cosas que quieras hacer y ve tachando una a una las que vayas haciendo. Porque es verano, y la vida no te va a esperar.

Selfish.

Sonreí. A pesar de que sabía que aquello no podría ser bueno, sonreí. Todo tiempo a tu lado era poco. Por Dios, te amaba de un modo patético, tanto que a veces quería arrancarme el corazón y meterlo en un cofre, como en esa película. Y entregártelo y decir: "Llévatelo, idiota, ¿acaso no ves que siempre ha sido tuyo?". Pero realmente es algo que no veo factible, para mi desgracia, tendré que seguir viviendo con este corazón que no me pertenece y con la seguridad de que... en realidad, no tengo ningún corazón propio, pues creí que el tuyo podría albergar una mínima parte de mi. Pero con tu mirada descubro que no, que eso ha pasado hace ya mucho tiempo, que quizá sentiste correspondencia a mis sentimientos, antaño, en algún momento. Ahora no, desde luego.
Te levantas. Das un par de excusas y te crees que con eso eres el típico americano que ha salvado a la humanidad. No puedo creerme que seas tan iluso. Con todo lo que luchamos por esto, lo que dimos, lo que pasamos. Y te vas, como si nada, te alejas de mi, dejándome, como aquella canción dice, "el corazón partío". Y es que uno no se da cuenta de la veracidad de las cosas que dicen los demás hasta que pasa en nuestras propias carnes. Qué egoista el ser humano. Siempre piensa que su dolor es el más grande, el más fatídico, el más tremendo y el más arrollador. No nos paramos a pensar que hay gente mucho peor en el mundo en estos mismos instantes. Que quizá alguien esté muriendo de hambre, o viéndose obligado a matar a su propia familia con sus manos, porque los hay. Pero no. Es mucho más fácil pensar que nosotros somos los únicos que sufrimos. Los únicos en toda la humanidad que hemos amado y después perdido.

Susurré un tenue "te quiero". El problema era que ya no estabas ahí para escucharlo.

Out.

Eres como un tsunami. Sí, has oído bien. Has llegado y has arrasado mi vida, quitando todo lo que yo había construido y dejando el mayor vacío que te puedas imaginar. Has dejado los cimientos de mis murallas hechos trizas, y te regodeas, vas, vuelves, como las olas del mar. Llegaste con fuerza, con altura, y caíste sobre mi de un modo sobrecogedor.

Y es que un tsunami no elige con qué arrasar. Simplemente, arrasa con todo.

viernes, 20 de mayo de 2011

Dates.

Por muchas noches en blanco que una dedique a pensar en su biografía sentimental, la verdad es que encontrará pocas soluciones. Podrá parchear tal o cual relación, pero al final, volverá a pasar lo de siempre. Que en un momento dado saltarán pedazos, como tantas otras veces. Porque uno es como es, y no es fácil dejar de serlo para querer a alguien, es casi un combate perdido de antemano. Así que lo mejor que nos podría pasar es que las relaciones sentimentales vinieran con fecha de caducidad, como los yogures. Así sabríamos de antemano cual es la fecha del final, y no perderíamos el tiempo en inseguridades, sospechas, ni discusiones. Nos dedicaríamos a disfrutar cada momento hasta la última décima de segundo. Aunque si lo piensas, lo bueno de no tener fecha de caducidad, es que nos permite seguir soñando con que, esta vez si, ese yogur, pueda conservarse para siempre.

jueves, 19 de mayo de 2011

Red Shoes.

Me gustaria tener los zapatos de Dorothy para chasquearlos dos veces, entre si, y desaparecer de aqui en menos tiempo del que te costaria parpadear. Porque me acabas de dejar como Troya: derrumbada, sin saber como fue ni siquiera si existio.

Parecia todo tremendamente bonito, extraordinariamente perfecto. Yo te amaba desde la distancia, desde el amparo que proporciona una amistad en la que confias un "algo mas". Y realmente me consideraba valiente escondiendo mis sentimientos ante los ojos de todo el mundo, e incluso ante mi misma. Pero un dia me mire en el espejo, y creo que fue ese dia cuando me di cuenta de que no me reconocia. Yo siempre habia afrontado los problemas cara a cara, y les habia hecho frente, y sin embargo ahora bajaba la mirada y me daba la vuelta, esperando que asi desapareciese, se silenciase, se camuflase en esa amistad bien lograda que tanto esfuerzo me habia costado conseguir. Quiza fue ese dia en el que no me reconoci.

No se por que, pero despues de un tedioso mes me decidi a confesarme. ¿Que podia salir mal? Eramos amigos ante todo, no crei que me defraudases de este modo, jamas imagine siquiera la poca confianza que podias tener en mi, el poco esfuerzo que hiciste por mantener la fachada que tanto tiempo me habia costado crear y esfuerzo mantener. Me confese, y aun ahora que me mantengo ante ti con la mirada altiva, aun ahora que veo que tu no sientes ni por asomo lo mismo que yo, ahora que veo en tus ojos el derrumbe de nuestra amistad y la construccion de una muralla que nunca mas podria atravesar, me siento orgullosa de mi misma, pese a todo. He sido valiente.

He descubierto que la valentia no es cerrarte en banda y ocultar tus sentimientos, que no es crear algo que tu no eres, que nada es mas importante como expresarte y ser tu misma. Ser valiente es... es aceptarte, y exponerte con orgullo ante los demas. Sin embargo, te ocultas detras de un "no creo" porque piensas que es valiente resistirse a la verdad. Pero ¿sabes? Eso es cobarde. Es cobarde esconderse tras una mascara. Lo valiente es saber decir un "te quiero" de verdad, de corazon, y tener la fuerza y el valor para escuchar un "yo no".

People.

Los zapatos y los pies dicen mucho de la economía y la salud moral de este planeta. En este mundo sólo hay dos tipos de países: aquellos en los que hay más pies que zapatos y aquellos en los que hay más zapatos que pies.

Where?

Cuando era eso de las sonrisas sin quererlo, las sonrisas esas que te salían desde dentro, ese tipo de sonrisas que sabías que no se te iban a quitar en media hora, y que cada vez que lo recordases volverían. ¿Dónde están? Porque yo las he perdido.
 

miércoles, 18 de mayo de 2011

Scars.


Tal vez estamos en este mundo para buscar el amor, encontralo y perderlo una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una nueva herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices...

Broken.

Cuando un cristal o un plato se rompe genera sonido de algo rompiendose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de una mesa se rompe, o se cae un cuadro de la pared hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total. Es algo tan importante que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en todo el mundo, o sonará como un gong o un timbre. Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiese algún sonido que distrajese tu dolor. 
 Si lo hay, es interno. Es un grito y nadie puede oirlo, solo tú. Es tan alto que tus oídos pitan y te duele la cabeza. Es tan salvaje como una herida abierta expuesta a agua marina. Pero cuando realmente se rompe, solo se oye el silencio. Gritas en tu interior pero nadie puede oírlo...

martes, 10 de mayo de 2011

Memories.

  Cuantas veces hemos deseado borrar un dia, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas. Borrarlo todo y vaciar nuestra memoria. Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso y se marchan con lágrimas y un largo adios. Si desearamos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase "comenzar de nuevo", ¿cuántas cosas no perderíamos? Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atras los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos mas cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más hermoso, la sonrisa mas esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos
  recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades
por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no
sabemos que nos espera.
  ¿Vale realmente la pena perder la memoria?

martes, 3 de mayo de 2011

Changes.


Prisas. Odio las prisas. Y el tráfico de media mañana, y de primera hora, y de las horas puntas. Y el estrés. Odio que me digan lo que tengo que hacer.
Sin embargo, me encanta ponerme la música a todo volumen y sentarme en un banco, mientras veo la gente pasar. A poder ser, en un parque. Me encanta mirar a los niños correteando, divertidos, siempre riendo, incluso cuando se caen. Me encanta ver que son tan felices, que nada parece preocuparles. Que al menos un sector de la sociedad no está en crisis –todavía-. Y que no tienen ningún problema importante.
Me encanta que se acerquen curiosos a preguntarte algo y que, cuando les respondes, ver la cara que se les queda no tiene precio. Esa expresión admirada de profunda idolatría. Como si fueses la persona más sabia del mundo, como si, para ellos, fueses un modelo y ejemplo a seguir. Me encanta verles dándole patadas a un balón mientras se creen Cristiano Ronaldo, o Messi, porque a esas edades, el futbol es solo eso, un juego. Sin equipos ni distancias. Un todos contra todos y a la vez contra ninguno yo solo. Me encanta que se crean Ricky Rubio o Michael Jordan mientras tiran a canasta y no encestan. Que se acerque un niño de otra etnia y que curiosos pregunten, pero no discriminen. Me encanta el punto de vista que tienen, quizá porque no tienen ninguno.
Quizá porque tengo el síndrome de Peter Pan, porque lo echo de menos, porque no quiero crecer. Porque me gusta ver las cosas desde un punto de vista diferente. Pero supongo que para ser diferente no hace falta ser pequeño.  
Quiero que el mundo cambie. Que la gente tenga su recompensa aquí, su felicidad, sin tener que esperar una hipotética vida en el más allá para que un Dios que nadie conoce le felicite por haber sido virtuoso. Me gustaría que todos pudiésemos ver a las personas como los niños: sin complejos ni tabúes. Que podamos estar juntos sin discriminaciones de sexo, razas, sin clases. Todos iguales. Y, al mismo tiempo, darnos la libertad de poder ser todos diferentes.
Tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo.

Laugh For You.

He reido solo para hacer creer a la gente que soy feliz, he llorado hasta que se me agotasen las lágrimas, he perdonado lo imperdonable, he tenido, tengo, y tendré a las mejores personas cerca, he querido como nadie lo hará jamás, he sacado fuerzas de donde no las había, he hecho reír a la gente con mil tonterias, he tenido el valor de construir un futuro que jamás se cumplirá, me he comportado como una niña chica solo para que vieran que todavía tengo algo inmaduro dentro de mi, he sido el pañuelo de lágrimas de aquellos que se han derrumbado, he llamado por teléfono solo para que se acordaran de que existo, me he hecho la sorda solo para no oír lo que no quería escuchar, y la ciega para no ver lo que dolía, he conocido al primer amor, he tenido enfrente al desamor, he tenido el coraje de decir lo que pienso, me he tragado mi orgullo para no perder a personas importantes, me he guardado cientos de lágrimas para hacer creer que soy fuerte, he tenido momentos de locura solo para ver como la gente es feliz, y hoy, he sido capaz de levantarme, mirar al frente, y seguir adelante.

Little Liar.


Sí, lo acepto, soy de esas que se duerme en la parte más interesante de la película, de esas que olvidan el 14 de febrero, de las que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón. De las que hace la maleta cinco minutos antes de salir de viaje, de las que piensa que el orgullo es lo último que se pierde. Acepto que soy la más cabezona y negativa del planeta, y a pesar de ello llevo el móvil en el bolsillo aunque sea cancerígeno. Y que primero actúo y luego pienso. Miento bastantes veces, mentiras piadosas, eso sí, soy el ser más imperfecto y reconozco todos y cada uno de esos defectos, me equivoco repetidas veces y pido perdón hasta que lo aceptan solo para hacerme callar. Nunca he mentido en eso del amor, he dicho que me enamoré y nadie puede decir que no, dije que te quería y era cierto, y si digo que ya no lo siento... una vez más repito que suelo decir mentiras piadosas.

Human.

Increíble maquina el ser humano. Como descubrió Darwin hace ya tantos años, y como cualquier animal, somos seres capaces de adaptarnos a las adversidades de la vida, a los cambios infructuosos del destino. De adaptarnos a cualquier circunstancia. Dolor, risa, llanto. Superamos el dolor. Podemos imaginar la felicidad, tratar de atraparla, perderla, encontrarla, alejarnos de ella, rechazarla por hacer felices a otros. Cerramos capítulos de nuestras vidas para abrir otros. Dejamos pasar oportunidades que no se volverán a presentar, u optamos por perdernos en las ventanas que se van abriendo a nuestro paso sin rechazar ninguna.
Somos, en realidad, una serie de números complejos que se adaptan a unas sucesiones marcadas por el destino, o que tenemos agallas para crear nuestras propias progresiones aritméticas. Con el tiempo. O geométricas, con la distancia. Complejo.
Olvidamos. Rompemos unas historias para empezar otras. Fallamos, caemos, nos levantamos. Nos arrepentimos de lo que hemos hecho. Y también de lo que no. Empezamos de cero, una y otra vez. Hacemos daño, y también nos dañamos. Nos parten el corazón y rompemos corazones. Pero seguimos, inquebrantables, hacia adelante. Reprimimos sentimientos, dejamos correr las lágrimas, ahogamos la pena en alcohol y la ira en rabia, en golpes. Sofocamos la pasión más intensa.
¿Y todo para qué? Para después, en apenas un segundo, darnos cuenta de que todo lo que hemos hecho no sirve para nada. Solo un segundo, lo justo y necesario para llegar a comprender que esa puerta que creímos sellada… jamás se cerró con llave.
Que maquina más aterradora el ser humano. Como dicen, “un amasijo de indicadores, diales, contadores, de los que solo podemos ver unos pocos, y esos pocos, tal vez... sin ninguna precisión”.

Deceptio.

Decepción: Desilusión o pesar producidos por el conocimiento de algo que no es como se esperaba. Del latín, deceptio (engaño).

Adoro la objetividad del diccionario. Más aun, adoro la objetividad de quien sea que escribió eso. Quizá fue una persona feliz que jamás se vio derribada por la vida, quizá no lo fue pero supo ocultarlo. Tampoco creo que nunca nadie sea capaz de describir correctamente esa palabra. Para algunos será el fin de una época, para otros la entrada en la realidad. Para algunos quizá en el fondo un alivio. Para otros, un gran golpe.
En realidad solo puedo decir lo que, para mí, implica esa palabra. Decepción. Del latín, deceptio, querer mucho a una persona y confiar. Entregárselo todo, darlo todo de ti. Dejar que te joda, que te duela. Que te haga feliz, que te haga llorar. Depender de alguien. Y, entonces, sumirte en tal estado de angustia, impotencia y tristeza que te haga dudar incluso de ti misma. Preguntarte una y otra vez por que el, por que a ti. Por que, de todas las personas en el mundo, fue la única que sostenía tu vida la que te fallo. Por que el, de entre todos los demás, aquel que bebió los vientos por ti. Como has podido ser tú. Después de tantas promesas, de tantos silencios, de tantos “te quieros”.