Stuffs

Welcome, I thing. :)

lunes, 27 de septiembre de 2010

Did I Disappoint You?

¿Está mejorando? ¿Te sientes igual? ¿Lo haría más fácil para ti ahora? ¿Tienes alguien a quien culpar?
Tú mismo dices: un amor, una vida. Y sólo buscas una maldita necesidad de una noche. Joder, un solo amor que teníamos que compartir. Y todo acabó.
Oye, nena, si no te importa...
Nunca supe cómo terminaba aquella frase, porque di vuelta y no escuché nada más.
Y no sé, a veces me pregunto... ¿Te decepcioné? ¿Hice algo, dije algo que pudiese sentarte mal, algo que te hiciese cambiar tu manera de verme, tu punto de vista? ¿O dejé un mal sabor en tu boca? Porque joder, me lo podrías haber dicho, creí que teníamos la suficiente confianza, la necesaria, ¿sabes?
Y ahora te miro y no sé, actúas como si nunca me hubieses amado. Como si nunca hubieses amado, en general.
Y si quieres que ahora, que me estoy sincerando, me de la vuelta y me vaya por donde he venido sin lo que he venido a buscar estás muy equivocado. Vine a por lo que era mío, a por el amor que me robaste. Devuélveme ese amor que un día fue todo para mí. Te lo quedaste.
Bueno, supongo que ahora es muy tarde ya. Ahora, esta noche. Tarde para sacar el pasado a la luz, tarde para dejar a relucir recuerdos dolorosos.
Fuimos uno hace tanto tiempo...fuimos uno, sí, pero no fuimos lo mismo. Teníamos que habernos llevado el uno al otro, haber cargado el uno con el otro. Ayudarnos, salvarnos mutuamente.
Me pides entrar, pero luego haces que me arrastre. Y no lo voy a permitir, no puedo seguir aferrándome a lo que tienes. A tí. No cuando todo lo que obtengo a cambio es dolor.
Un amor. Una vida. Haz lo que debas hacer.
Solo una vida para vivirla juntos. Solo un amor en el que ni fuimos, ni somos, ni seremos nunca iguales.
Solo una cosa me queda por decirte, una cosa que creo que deberías saber. Que te quiero. Y que, antes de que me dé por vencida, piensa... piensa que es la única vida que podemos compartir.

One Love. One Life. What Will You Choose?

domingo, 26 de septiembre de 2010

An Easy Dream.

Mi sueño había sido sencillo, y fácil.

Soñé un sueño ya hace tiempo, hace mucho tiempo. Cuando el aire me traía los susurros de las hadas, cuando todo era mágico y creía que debajo de la cama habitaban monstruos ávidos de mis sueños. Cuando había esperanza y vivir valía la pena, y darlo todo por un sueño y por el futuro que sólo yo había soñado. Soñé que el amor no moriría nunca, pero nunca nunca, y que siempre estaría presente entre tú y yo.
Soñé que todo se perdonaría, que todo entre nosotros podría arreglarse.

Entonces era joven y valiente, intrépida, extrovertida. Era infantil, y también era inocente. Y se hacían, se usaban y se desperdiciaban sueños. A diario, a todas horas. Recuerdo que cada día tenía un sueño diferente por cumplir. Desde tener una casa propia hasta subirme a un taxi para gritar: "siga a ese coche". Sueños estúpidos y sueños importantes. Sueños que a día de hoy aún no han desaparecido.
No había rescates que pagar, no quedaban besos por dar, no había abrazos sin regalar. Ni canciones sin cantar, ni vino sin probar, ni noche sin gritar, sin bailar.

Pero los tigres vienen de noche, exactamente. Con sus voces estruendosas, con sus incontrolables aullidos. Y tr arrancan la ilusión de la que estabas hecha, los sueños entretejidos en tu mente. Al igual que te arrancan la ilusión, vuelven tu sueño en vergüenza. Vergüenza de tí misma y de lo que haces, de lo que eres e incluso de lo que puedes llegar a pensar.

Él durmió un verano a mi lado, junto a mí. Su brazo rodeaba mi cintura noche tras noche, y me hacía sentir tan protegida que olvidaba donde estaba. Con él pasé unos días maravillosos, los mejores de mi vida. De él conservo los mejores recuerdos. Pero no todo es bonito, ni lo fue.
Él se llevó mi infancia, me internó en la adolescencia, me hizo sentir mujer.
Pero se marchó cuando el otoño llegó.

Y yo aún soñaba que él regresaría a mí, la verdad es que sí. Que pasaríamos la vida juntos, que sería todo como yo soñé. Pero después comprendí... que los sueños son solo eso, sueños. Pero hay sueños que no pueden ser. Y hay temporales que no podemos capear.

Soñé que mi vida sería
Tan diferente de este infierno en el que vivo ahora...Tan diferente ahora de lo que parecía que sería, del sueño de futuro que tenía en ese pasado.
Ahora la vida ha matado el sueño que soñé.

Nuestro plan había sido sencillo: pasar juntos el resto de nuestras vidas. Un sueño fácil.

Su plan había sido sencillo. Pasar juntos el resto de su vida.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Summer... Come Back.

Sinceramente, espero que me puedas recordar. Y espero que también me puedas sorprender. Cuéntame qué tal lo has pasado, cómo te ha cambiado el tiempo, cuánto tiempo has pasado pensando en el verano, ese verano que tú y yo solíamos soñar hasta que nos invadía el amanecer.
De veras que lo que yo más quiero es verte sonreír. Y que brilles, tanto o más que el mismísimo sol. Y que siempre estés conmigo, también, y que tu amor sea infinito.
Cielo... espero que recuerdes este adiós...
Es tu voz, esa voz que aún resuena en lo hondo de mi mente, en lo profundo de mi ser, esa voz que es como el viento que se agita suave, como la brisa sobre el mar.
Y se que no podrás partir para siempre sin mirar atrás... ¿Verdad que no? Júrame que no podrás.
Y lo único que quiero es que el verano... vuelva. Ya.
Quizá fue el sol que nos bañaba a diario por esas playas, por sus paseos, quizá fue ese sol, que me quiso confundir. Quizá no vuelvas, y creéme, eso es mucho peor. Y entonces el verano sea un horror, demasiado triste, demasiado para mí, como un beso que se rinde... eso sí que es triste.
Cielo, espero que recuerdes este amor...
Y ahora no sé, ya empiezo a dudar. Quizá sí es verdad que vas a partir por siempre sin mirar atrás. Eres como mi estatua... de sal.
Eso no lo sabré hasta que te tenga de nuevo entre mis brazos, hasta que me atrape de nuevo tu sonrisa, hasta que caiga en el paraíso sin fondo que, a día de hoy, son tus ojos para mí.
Y tengo claro que, si todo esto ha sido pasajero y no vuelve a suceder, al menos ha sido perfecto mientras ha durado. Que te dejaré ir entre las olas del mar, y tu sonrisa, tus ojos y tu rostro, así como los momentos que pasamos juntos, los dejaré marchar entre las olas de mis recuerdos. Marea alta.
Y, si todo sigue igual la próxima vez que nos veamos entonces tendré en cuenta que tus besos son sólo míos.
Te robaré un beso, y te pediré de rescate un millón más. Y nunca te irás de mi lado.
En cualquier caso, una cosa es estrictamente clara: ninguno lo sabremos hasta nuestro próximo encuentro. En verano...
Verano...Vuelve ya.

Summer Time.

lunes, 20 de septiembre de 2010

What If I...?

Y de pronto, hay veces que no sé, estoy ahí y me da por pensar. Y pienso joder, ¿y si nos quedara poco tiempo? Me refiero, si todo se acabase mañana, por ejemplo. Si mañana acaban nuestros días. Y me arrepentiría eternamente de no haberte dejado todo claro, de que la rutina ahogase la pasión. ¿Y si no te he dicho suficiente que te adoro con la vida? Moriría. Imagínalo. Tanto tiempo juntos para que de la noche a la mañana todo termine y yo me sienta tan lejos de tí como antes de conocerte. Con tanto miedo de no haberte dicho todo lo que tuve que decirte. Tan arrepentida por no haberte hecho sentir como quise. Asqueada conmigo misma por no haberte hecho feliz.
Si nos quedara poco tiempo... ¿Y si no pudiese hacerte más el amor? ¿Y si aquella vez que pasó fue la última? Es un horror pensar que podria haber habido más tiempo, más veces, más amor.
Lo que más me jodería sería no poder llegar a jurarte que nadie, nunca jamás, podrá amarte igual que yo.
Y era todo tan perfecto, y nos amábamos tanto que me sentía morir cuando te veía marchar... Y me pregunto cómo fue que que la costumbre cambió tanto nuestra manera de querer... No puedo entenderlo.
Y ahora entiendo eso de que nadie sabe lo que tiene hasta que enfrenta el miedo de perderlo...para siempre. Y lo pierde.
Y esa es la pregunta que me reconcome y que sé que, cuando todo pase, seguirá en mi cabeza para siempre.

¿Y si no llego a jurarte que nadie, jamás, puede amarte más que yo?
Please...Not Now.

domingo, 19 de septiembre de 2010

So, It's A Bad Memory.

   ¿Sabes que soy pésima para recordar las fechas? No, seguramente no lo sabes. Qué tontería pensar que sí.
Siempre me olvido de los cumpleaños, de los aniversarios y seguramente olvidaría los exámenes si no los apuntase en la puerta de la nevera. Y mi cabeza, si no la llevase sobre los hombros.
Y, sin embargo, pese a todo lo olvidadiza que pueda ser, sé que hace un año que nos conocemos. No, sé que hoy hace exactamente un año, un mes y diecinueve días que nos hablamos por primera vez.
Y estoy completa y absolutamente segura de que tú no recuerdas eso.

Y, entonces, ella sonrió. ¿Conoces su sonrisa? Sí, esa de "no me conoces, y nunca lo harás." Eso es un tipo de magia.
Pero sí que la conozco, y sé que lleva tanto amor guardado dentro, tanto amor, que la sola idea de enseñarlo, de mostrar sus cartas, le aterra más que la misma muerte.

Jamás pensé que se pudiese echar tanto de menos a alguien.

But I Do It.

No Hope, No Love, No Glory.

Una mancha de vino en el mantel –y todo el mundo sabe lo difícil que es sacar una mancha de vino–, entre otras cosas, le ayuda a no olvidar la noche en que se derramó. Podría haberse deshecho de él, porque así no la iba a utilizar en ninguna otra ocasión, y porque aunque lo guarde como “recuerdo”; para qué negarlo: es muy difícil que se olvide de aquello. De que llegó tarde después de toda una tarde preparando la cena, de las sonrisas, de su mentira. De la de los dos. De la de que todo seguiría siendo igual... A veces las promesas duran únicamente el tiempo que ocupan mientras se están diciendo. A veces no, demasiadas veces.
 
Se habían agotado los detalles, las miradas cómplices, esas que les comunicaban sin pronunciar palabra; se les habían desviado del camino predeciblemente marcado. Y es que un siempre, igual que un nunca, no dura toda la vida. Simplemente había llegado tarde, pero demasiadas veces llegaba tarde, y ese fue el problema. Ese y que sólo se comunicaban con miradas, algo que puede sonar muy romántico, incluso hasta poético, pero que no es suficiente.

Y por ello, finalmente, pues todo había llegado a su fin. Y ya no sé ni qué pensar, ni qué sentir, cómo reaccionar o qué seguir siendo a diario. Me siento tan perdida que muchas veces saco el mantel y lo pongo, sentándome en la misma silla en la cual me senté aquella noche, pero con la mesa preparada esta vez sólo para uno. Para recordar lo que pudo ser y no fue. Triste y patético, y un error es el perderse en los recuerdos del pasado. Sí, y lo entiendo. Sí, y lo comprendo. Pero no lo comparto.

Y cada día siento cómo el timón que marcaba mi vida gira más y más, como una brújula que no encuentra el norte. Como yo. Y que no hacemás que dar vueltas sin parar. Como yo. Sin embargo sigo, dando vueltas y perdiéndome más y más a cada día. Sin encontrarme y sin promesas que me indiquen que lo haré en un futuro próximo, no puedo; odio las promesas. Y me pierdo un poco más sin darme cuenta. Y lo peor es que, cuando me quiera parar a buscar, será demasiado tarde.
Estoy fuera de juego y, lo peor de todo, es que no sé cómo demonios volver al campo.

No Direction. Lost.

jueves, 16 de septiembre de 2010

I Hope...

Realmente, quiero pocas cosas en la vida. Quiero dinero para cubrir mis necesidades básicas y, si viene más, pues bienvenido sea. No quiero estar rodeada de gente hipócrita e innecesaria; prefiero tener amigos a mi alrededor, aunque éstos deban contarse con los dedos de una sola mano y aún así sobren. Quiero que yo y los míos estemos saludables el mayor tiempo posible y que, cuando llegue el momento final, nadie que quiero sufra.
Quiero un poco de esto y un poco de aquello, pero no demasiado. Quiero seguir adelante, cultivar mis sueños y regarlos a diario con el fertilizante de mi imaginación y mi empeño. Quiero que crezcan sanos y fuertes y que lleguen a cumplirse.
Y quiero que tú sientas lo mismo que yo, y que seas feliz. Espero que seas la mejor persona que haya en la Tierra.
No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras. Puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa. Podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor. Espero que veas cosas que te asombren. Espero que viajes al fin del mundo, que vuelvas y que me cuentes qué tal es. Espero que sientas cosas que nunca sentiste antes. Espero que, al menos una vez en tu vida,  alguien te haga sentir especial. Espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente. Espero que seas feliz. Espero que encuentres a alguien, alguien como tú quieras, alguien que te cuide y te respete y te haga reír como tú solo sabes, con esa sonrisa especial que es capaz de eclipsar a la misma luna. Espero que siempre sigas sonriendo. Espero que cumplas tus sueños, que no te decepcionen demasiado, que te hagan sentir orgullosa y que haya gente que te recuerde en todo momento. Espero que nadie te falle jamás y que tu primer cumpleaños con el amor de tu vida sea el mejor que has tenido hasta ese momento pero el peor de los que tendrás a partir de ahí. Espero que vivas una vida de la que estés orgullosa.
Y, si te das cuenta de que no es así......Espero que tengas el valor de empezar de cero.

Hopes And Future.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Grey's Anatomy.

" Hace dos siglos, Benjamin Franklin reveló al mundo el secreto de su éxito. Nunca dejes para mañana, dijo, lo que puedas hacer hoy. La gente debería prestar atención a las cosas que dijo. Él descubrió la electricidad. No sé por qué siempre posponemos todo. Pero, si tuviera que adivinarlo, diría que tiene mucho que ver con el miedo. El miedo al fracaso. El miedo al dolor. El miedo al rechazo. A veces es miedo a tomar una decisión. Porque ¿y si te equivocas? ¿Y si cometes un error sin solución? Sea lo que sea lo que nos da miedo, una cosa es cierta: cuando el dolor de no hacer algo es más insoportable que el miedo a hacerlo, es como si cargáramos con un tumor gigante.
El pájaro más rápido atrapará al gusano. Una decisión a tiempo salvará vidas. Quien duda está perdido. No podemos fingir que no nos lo dijeron, todos hemos oído los proverbios. A los filósofos. A nuestros abuelos advirtiéndonos sobre el tiempo perdido. Hemos oído a los poetas malditor instándonos a vivir el momento. Aunque, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos. Debemos cometer nuestros propios errores. Debemos aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más, hasta que comprendamos por fin lo que Benjamin Franklin quería decir. Que es mejor saber que preguntarse. Que despertar es mejor que dormir. Y que fracasar, o cometer un error enorme, es mucho mejor que no haberlo intentado.

                                                                                                                 Grey's Anatomy.

Don't Turn Hopes Into Fears.

Decisions.

-No voy a volver.
-Estos momentos son encrucijadas. Cuando seas mayor, pensarás: "¿Y si hubiera...?".
-No me lo creo. Una decisión no hace que tu vida cambie. A no ser que inventes un virus zombie o algo parecido. 
-No, es cierto. La vida son decisiones. Combinaciones de momentos, de elecciones pequeñas y grandes que nos hacen lo que somos. Estás dejando que otros elijan por tí. Dejando que decidas lo que serás. Gente de la que luego ni te acordarás. Cuyo nombre habrás olvidado cuando te los encuentres en la ferretería. Nunca estás realmente seguro de a quién estás dejando marchar hoy.
-No entiende a la presión que estoy sometida.
-Claro que sí. Porque me recuerdas a mí cuando tenía tu edad. Vuelve.

Tengo esa conversación grabada a fuego en mi mente. Era sólo una decisión estúpida, pero, como todas las demás, cambió el rumbo de mi vida. Y me hizo replantearme las personas de las que me rodeaba.

 Al principio creía que la que acababa perdiendo era yo, después descubría que las cosas no eran tan idílicas como parecían ser en la superficie y terminaba por convencerme a mí misma de que era lo mejor.
Ya no necesito convencerme, ahora sé la verdad. Ahora me doy cuenta de que de cada persona que he echado de mi vida o ha decidido irse de ella, ambos hemos aprendido algo. Aprendimos al encontrarnos, aprendimos al conocernos y aprendimos al despedirnos.

Personalmente; yo aprendí a encontrarme, a pensar en mí sin pensar en los demás.
También aprendí que la base de la vida es el pensamiento; y esto es algo que debo agradecer a alguien especial, porque, sin saberlo, cultivó en mí lo que considero eje de mi existencia: filosofía. Del mismo modo, me enseñó que decir las cosas tarde, no siempre es mejor.

Gracias a otra, descubrí que algunas personas, por muy bien que creas conocerlas, nunca son como crees que son. Esta misma persona me ayudó a comprender que no toda la gente dice lo que piensa, ni siente lo que dice: me abrió los ojos, vamos. Esto es una dura lección al principio, pero al final resulta tranquilizadora.


Después de tantas y tantas cosas, con tantas y tantas personas; sólo me queda concluir que las personas siempre vienen y siempre se acaban yendo; y que, tristemente, lo cierto es que nadie está realmente seguro de a quién está dejando ir hoy.

 http://sabiendosintiendoyexperimentando.blogspot.com



But It's Over Now.

martes, 14 de septiembre de 2010

She & Him.

Un día, en un coche, pasando a toda velocidad al lado de un campo, de un trigal. A toda velocidad pero no a la suficiente.
Los recuerdos la invaden de nuevo, de ella con él entre sus brazos, ambos tumbados en un campo de trigo donde guardó la primera espiga, y la única, que tendría en toda su vida. Alegría y dolor no son como agua y aceite. Ellos coexisten. Como en ese recuerdo.
-¿Sabes que te quiero?-sonríe ella con toda sinceridad, con los ojos cerrados, con su espalda reposando en el pecho del que sería para siempre el amor de su vida.
-Ah,¿sí?-pregunta él, haciéndose el despistado.
-Idiota-sonríe ella mientras le da en la rodilla.- Sería hermoso seguir siempre así. Que me lleves a sitios nuevos, que lo hagas cada día, que me despiertes con un mote diferente cada mañana, que inventes formas nuevas de sorprenderme. ¿Sabes? Creo que si hoy se acabase todo entre tú y yo, nos amaríamos toda la vida-ella dice todo esto convencida, sin ser realmente consciente de cuán ciertas son sus palabras. Y de cuánto se arrepentirá de ellas.
Se quedan en silencio.
-¿En qué piensas?-susurra ella mirando hacia el horizonte, extendiendo una alfombra entretejida con sus más poderosos sueños. Para él. "Toma, extiendo mi alfombra bajo tus pies, amor. Ten cuidado cuando pises, pisa suavemente, porque recuerda: estás pisando mis sueños."
-En todo y en nada-susurra el muchacho apretándola contra él. -¿Recuerdas cuando te dije que tenías cuatro sonrisas? Es verdad. Tienes cuatro sonrisas. Bueno, quizá cinco. O seis. Tienes una para cuando algo te hace reír de verdad; otra para cuando te ries solo por cortesía. Tienes otra para cuando te sientes incómoda. Otra más para cuando te ríes de tí misma, la quinta es para cuando hay algo que te sorprende, y la última la reservas para cuando hablas de tus amigos.
Perdona, me he confundido. Siete. Tienes siete sonrisas. Porque, aparte de todas esas, tienes una que es única y exclusivamente para mí.

Los recuerdos se desvanecen de su mente con la misma rapidez con la que llegaron. Pero sabe que vendrán más, más fuertes, más dolorosos, más nítidos. Cuanto más alta es la grandeza de un amor, más dolorosa es su caída.

"¿Qué sabrás tú de un campo de trigo?" Tiene razón, ¿qué sabes? A menos que se esté allí, en medio de todas esas espigas, con un poco de brisa quizás, no se puede entender...

And remember.


Doubt. Promises. Love.

A diario me digo a mí misma que esto es lo que quiero. Que esto es lo que soy. Me lo he repetido tanto a lo largo de los últimos meses que ya no me creo ni a mí misma.
Llega un momento en el que ya no te crees nada de lo que te dices. Es cuando te das cuenta de que, con los años que pasan, a toda promesa le ha salido un pequeño matiz. "Te querré hasta fin de año", "Tendremos un hijo para cada uno; se llamarán como tu cartero y mi estilista", "Viviremos en casa de tus padres, cuando se mueran los dos".
Prometer es mentirle al destino. Prometer es perder por adelatado.
Hipotecar lo inexorable. Prorratear lo inexpugnable. Autojoderse en diferido. Aunque claro, parece que prometerse las cosas acaba siendo necesario para avanzar. Con uno mismo, pero también con los demás. Porque es algo que actúa como timón de las relaciones sentimentales: marca el rumbo a seguir, pero ni de coña te esperes que sople el viento que moverá tus velas.
Pero, esque si no prometes nada, tarde o temprano te vas a enfrentar a la pregunta a la que se enfrentan los que cometen la desfachatez de vivir al día, de disfrutar el momento, de habitar sola y exclusivamente en el presente. "Cariño, ¿hacia dónde va lo nuestro?" Yo cada día me siento más orgullosa de mis dudas. Las únicas que, con el tiempo, acaban siempre confirmándose. Las únicas que, con los años, jamás me van a traicionar.
Hoy, mientras la palabra "nosotros" se me escurre líquida entre los dedos me voy dando de bruces con todas y cada una de mis incompetencias emocionales. No he sido capaz de hacerte feliz. No he sido capaz de estrecharte entre mis lazos. No he cumplido ninguna de mis promesas. No he respondido casi ninguno de tus porqués.
Y, aún así, hay algo que quiero y puedo decirte.
Que, pase lo que pase a partir de ahora, yo voy a quererte toda la vida.
Te lo prometo.
I promise.

You're So Ugly When You Cry.

Cuando le miras a los ojos y él es lo único que te importa. Pero sabes que tienes que hacerlo porque él será más feliz sin tí, porque tú te vas tan lejos que ni siquiera sabes dónde está tu lugar de destino. Pero sabes que una relación a distancia no os conviene a ninguno de los dos, que os puede destruir a ambos hasta haceros pedazos. Y no quieres eso, no quieres eso para nada. Y por tanto la decisión está tomada, y él te devuelve una mirada emocionada y llena de amor que te parte el corazón. Debes dejarle partir. Sabes que lo más probable es que no vuelvas nunca más aquí, que no le vuelvas a ver. Y aunque desearías quedarte aquí en este pueblucho y hacer tu vida con él, para bien o para mal los sueños de tu adolescencia están a punto de cumplirse. Saldrás de este antro e irás a la gran ciudad. Tendrás un trabajo estable, un piso en el centro y un coche, y contaminación para todo el mundo. Todo lo opuesto a lo que tienes ahora, todo lo que siempre quisiste cambiar y todo lo que ahora quieres conservar por encima de cualquier cosa.
Pero tengo que seguir. Y él también, porque yo sé, aunque él todavía no, que sus padres le han pagado la universidad en París. Tú a París y yo a Nueva York, parece el título de una película de risa y, sin embargo, el asunto no tiene ni puta gracia.
Lejos, demasiado lejos.
Las palabras me duelen más a mí que a él. "Tengo que irme." "no puedo remediarlo, de verdad, desearía que no..." " Es mi futuro, y el tuyo. Son los sueños de toda mi vida..."
Las palabras se me agolpan en la cabeza y sus vanas protestas se hacen eco en mi mente. Sus protestas y sus ojos llenos de decepción y añoranza, de nostalgia, de un nose qué que me está matando por dentro. Sus ojos que me cortan como espadas y sus palabras que pesan como anclas que hacen tierra en mi pecho.
Soy capaz de terminar con un último: lo siento.
Y entonces siento cómo empiezo a llorar sin poder remediarlo y me doy la vuelta en un desesperado intento porque él no me vea. Pero me ve, me abraza desde atrás. Y lo mejor es que sé que comprende que no puedo quedarme aquí porque no valgo. Y que lo que yo más quiero es salir de allí.
-Escúchame. Sé que queires salir de aquí, y lo comprendo. Has perdido demasiadas cosas este año, cielo. Sé que serás más feliz fuera y no me opongo, ¿me escuchas? Estoy contigo. Y siempre estaré contigo donde quiera que estés.
Me da una carta y sale de allí. Y me quedo sola con un trozo de papel de cuadros arrancado de un cuaderno tintado en letras con un boli bic.
La abro con manos temblorosas, sorprendida.
"Mi niña. Mi pequeña. Sabía que esto iba a pasar, te conozco como si fueses yo mismo,  y sé que te duele más a tí que a mí lo que vas a decirme. Y sé que es lo qeu vas a decirme desde el momento en el cual me has llamado por teléfono para quedar esta tarde. Por eso escribí esto antes de salir de casa, para que, solo por si acaso, supieses que yo no te culpo. Has sido lo más importante de mi vida. Y sé que yo también lo he sido de la tuya. Y sé cuáles han sido tus sueños y cuán importantes son para ti porque veía el brillo de tus ojos cuando me contabas lo que harías en un futuro, cuando consiguieses salir de aquí. Ya lo has conseguido, mi niña, ya puedes ser feliz. Personalmente es lo que más deseo en el mundo. Te conozco, y sé que como te conozco estarás llorando en estos momentos. No llores, mi vida, te pones tan fea cuando lloras...
Sé que siempre seguirás sonriendo, estés feliz o triste, me eches de menos o conozcas a otro. Y eso es lo más improtante, que sonrías. Hazlo por mí, regálame una última sonrisa.
Te quiero, ahora y siempre, mi vida."
Las lágrimas empapan el papel tal y como él había predicho aún antes de que yo le dijese nada. Él me quiere, y yo le quiero con toda mi alma.
Echo a correr hacia su casa y me tiro encima de la puerta aporreándola con fuerza. Me abre sin mirar por la mirilla, sorprendido. Tiene un paño en la mano y tiene algo de sangre en  los nudillos. Él no sabe que yo también le conozco e intuyo lo que ha hecho.
Le tomo la mano entre las mías y le beso los nudillos maltrechos.
Sonrío, resplandeciente.
-Vente conmigo.
-No, yo...-susurra, pero le pongo un dedo en los labios. Él se calla, y yo le beso, con una sonrisa.
-No hay peros, vienes conmigo-susurro suavemente.
Y él asiente.
-¿Ves?-susurra cuando me mira a los ojos.-Estás horrible cuando lloras. Sin embargo ahora... tienes cuatro sonrisas, amor. Y una es solo para mí-y me besa de nuevo, con ese amor profundo que nos ha envuelto desde el primer instante.
Sé que he ganado la primera batalla, sé que vendrá conmigo. Aunque sé que la verdadera guerra está aún por empezar. Y sé también que quizá en otro momento tengan que separarse nuestros caminos. Pero, por el momento, seguimos juntos. Y es lo único que me importa.
Tienes cuatro sonrisas. Y una es sólo para mí.

lunes, 13 de septiembre de 2010

I Want...

Vivir en un momento del tiempo en el cual sientes que el aire abandona tus pulmones, porque le miras a los ojos y todo se para en el tiempo. Pero saber que, aunque los dos os amáis con todo el alma, es el fin. Porque quizá os habréis amado con todo vuestro corazón, pero al mismo tiempo os habéis dañado hasta decir basta. Son el tipo de relaciones que te duelen y te consumen poco a poco, lentamente.
La vida y el amor son así. Bonitos, perfectos, impredecibles y dañinos. Y lo peor es que es todo eso al mismo tiempo, y de un modo tan atroz que no te puedes defender, porque cuando te quieres dar cuenta es tarde, te ha enganchado. Es peor que la droga y que el alcohol, es mejor que todo lo demás. Es todo al mismo tiempo. Es estúpido, imprevisible, es toda la felicidad del mundo, y también el dolor más grande que se puede sentir. Es pasión, rebeldía, adoración, respeto, silencio, sinceridad, confianza. Y es eso y más. Es un no saber explicar y, al mismo tiempo, saber explicarlo todo. Es no necesitar explicaciones, es no cometer errores y ser uno mismo. Amor es no tener que decir nunca "lo siento". Es el camino final y principal, los derivados. Es guardar silencio cuando quieres explotar. Es dejarte eclipsar por otro. Es callar y escuchar. Es comprender, intentar hacerlo. Es decir en un abrazo todo lo que no puedes explicar con palabras. Es difícil y, al mismo tiempo, natural.
Nosotros siempre tuvimos un problema: comunicación. Nunca supimos expresarnos ni en palabras ni en gestos. Yo no era lo suficientemente cariñosa, tú no estabas el suficiente tiempo a mi lado. Las cosas son así, y hay que vivir con ello. Al menos hemos comprendido que todo ha terminado. Y, si pudiese pedir un deseo, no sería conocerte de nuevo. Quizá pediría poder darte un último beso de despedida. Y decirte en ese beso todo lo que he callado, demostrarte todo lo que he sentido. Es no arrepentirme de haber perdido el tiempo contigo. Es querer más y al mismo tiempo saber que no lo tendré.
No quiero más nada de tí. Quiero que te quedes donde estabas antes de conocerme. Quiero que todo termine de un modo brusco y que duela, para que así no vuelva a caer de nuevo. Quiero seguir riéndome por cualquier cosa. Quiero sonreír a todo el mundo y no buscar un por qué a mis acciones. Quiero preguntarlo todo y no contestar a nada. Quiero perder minutos en la vida pero jamás ser tan idiota como para perder la vida en minutos. Quiero reír y llorar a la vez. Saber llorar de alegría e inventar una manera de poder reír de tristeza.
Quiero saber entender que tú has sido un capítulo breve de mi vida. Importante, pero tan imprevisto como pasajero. Quiero que esto sea como un amor de verano. Quiero que se olvide. Quiero que termine. Quiero mirar hacia atrás y sonreír si lo recuerdo. Quiero ser estúpida de nuevo, y confiada, infantil, quiero tener mil momentos para dedicarme a mí misma y a mis tonterías. Quiero conocer gente nueva, quiero tener secretos, quiero ir a mil lugares, escuchar mil canciones, llorar con mil películas y morir de risa por mil más. Quiero morir de amor por ídolos que jamás conoceré. Quiero amar y ser amada, quiero vivir una vida de la que esté orgullosa. Quiero llegar a lo que, para mí, es lo más alto. Y hacerlo gracias a mi esfuerzo. Quiero tener cuarenta años, quiero tener hijos y jugar con ellos, inventar mil historias que contarles y vivir con ellos aventuras inolvidables. Quiero viajar, volar, saltar y reír siempre como si fuese la primera vez. Y quiero que el día de hoy sea lo más importante, sin detenerme a pensar en el pasado ni ponerme a imaginar el futuro. No quiero promesas de qué pasará ni recuerdos del qué pasó. Quiero que pase. Que pase y basta. Lo que tenga que venir vendrá y ya habrá tiempo de plantarle cara. Conocer a mil personas más y enamorarme mil veces. Decepcionarme, aunque no quiero decepcionar. Hacer que alguien se sienta orgulloso, y que alguien me haga sentirme orgullosa. Quiero tener la certeza del momento y al mismo tiempo la incertidumbre de no saber qué pasará. Quiero que el día de mañana sea siempre una sorpresa. Quiero que me tapen los ojos y me hagan sentir mujer. Quiero que se escondan conmigo y me hagan volver a la infancia. Quiero buscar y encontrar, y dejar que encuentren. Quiero tener y conseguir, y perder si es necesario. Quiero ganar y dejarme ganar si eso va a hacer feliz a alguien a quien quiero. Quiero conseguir lo que me proponga. Quiero ayudar y que me ayuden. Quiero gritar encima de un puente en plena noche. Quiero pasear descalza por la orilla con la luna brillando. Quiero montar a caballo, en bici, en moto. Quiero despeinarme y despeinar. Y hacer el amor. Y quiero mostrar y ocultar, guardar secretos importantes y dar sorpresas inesperadas. Quiero irme para después volver. Quiero que vuelvan los que se han ido, y se vayan los que a mi entender sobran. Quiero no volver a ver a alguien, quiero que otro me vuelva a ver a mí. Quiero reencuentros inesperados, momentos fugaces que no se olviden. Quiero el recuerdo y el anhelo. Quiero tener una casa con, al menos, una maceta donde plantar mis sueños. Quiero motivarme por cualquier cosa y saber que pocas acciones pueden quitarme la emoción. Quiero aguantar la respiración por un suceso importante. Quiero soltar todo el aire de golpe cuando algo emocionante ocurra. Quiero tirarme de un puente con una cuerda, y de un avión con un trozo de plástico que se abre. Quiero que el aire me de en la cara y me revuelva el pelo despeinándome. Quiero que el tendero me devuelva las vueltas y, si algún día me desespero, quiero que alguien me devuelva la alegría de vivir. Quiero no perder nunca el camino. Quiero encontrarme si me pierdo, y encontrar gente que me haga perderme. Quiero perder la cabeza. Pero no quiero perder gente.
Y que cuando mire hacia atrás y vea mi existencia, diga: Viva, lo hice bien. Estoy orgullosa. He sido feliz.
Quizá no lo he tenido todo, pero he sido feliz. Y, por encima de todo, te tuve a tí.
Be Child.

Essential And Clever.

Nacer es empezar. Es el acto más precioso, más perfecto que ha podido realizarse. Es el principio de una etapa. Es el fin de otra. Es el comienzo de algo nuevo, de algo distinto, y es el final de todo lo que antes era certero para alguien.
Nacer es el inicio de todo. Es el cambio, un cambio que conlleva responsabilidades y reflexiones, decisiones que tomar que muchas veces no pueden resultar sencillas. Es renunciar a unas cosas. Y conseguir otras que, con el tiempo, descubrirás que merecieron la pena.

Crecer es esencial. Es parte de todo ser, es la continuación de una historia y, al mismo tiempo, el comienzo de muchas más. Poco a poco cambiar, no solo interna, sino también externamente. Ir modelando la apariencia a gusto y uso de la naturaleza, de la genética. Ir madurando lentamente hasta comprender cosas que jamás pensaste que podrías entender. Ponerte en la piel del de al lado, ser fiel a tus amigos, responsabilizarte de tus actos, asumir las consecuencias. Disfrutar, reír, saltar, comer, dormir, salir, entrar, amar, ser amado, ser rechazado, rechazar, llorar, desesperar, emocionar y emocionarte, revivir, recordar, concluir, empezar, seguir, terminar, y miles de acciones acaecidas a lo largo de toda una vida, y mil más. Mil historias que se desarrollan de manera paralela y que tienen todas un mismo inicio, una misma historia principal. Tu historia, tu vida.

Morir es inevitable. Es el fin de todo lo vivido, el término de lo construido, la conclusión de todo lo pasado. Es saber que todo ha terminado y asumir que has hecho lo que has podido, es desear haberlo hecho todo lo mejor posible y tal y como lo querías hacer, es aceptar tus errores y asumir tus derrotas, y mirar atrás y alegrarte de tus victorias y de todo lo que has conseguido a lo largo de todo este tiempo, a través de tantas decisiones que te han marcado. Y lo esencial es no arrepentirte. No mirar atrás y decir: "lo hice mal" sino pensar: "bueno, podría haberlo hecho mejor."  Saber que hiciste feliz a las personas más importantes de tu vida. Saber que amaste y fuiste amado, saber que todo mereció la pena y sonreír por ello. Aceptar que es el final de tu gran función y esperar a que el siguiente abra el telón para representar una obra en la que tú has contribuido. Tener la certeza de que les irá bien y de que has ayudado en todo lo que te ha sido posible. No arrepentirte de lo que hiciste, sino de lo que no te dio tiempo a hacer o a terminar. Un coche para tu nieto, unas cortinas para tu hija, un último te quiero a los tuyos. Pero saber que en realidad no importa porque ellos ya lo sabían, porque tú te encargaste de demostrárselo tantas veces. No mirar a toro pasado y pensar que tu vida hubiese sido diferente si hubieses hecho tal cosa, si hubieses marchado por este camino. Quizá serías más rico. Tener la certeza de saber que no quieres saber que hubiese pasado si ese día hubieses tomado la calle principal en vez de un atajo, en el que conociste al ángel de tus sueños. Ese ángel que después escapó, causándote tanto dolor. Pero que tan feliz te hizo.
Y, por encima de todo, contar con la veracidad de que tu vida, con todos los defectos y los errores, fue la mejor que hubieses querido vivir. Quizá no eras lo suficientemente rico, no estabas lo suficientemente saludable, no eras lo suficientemente guapo ni vivías en un sitio suficientemente estrambótico. Puede que no fueses lo suficientemente bueno, pero tampoco demasiado malo. ¿Y eso qué más da? Sabes que, en el fondo, fuiste la persona más divertida que hubo en la Tierra. Y que si hubieses tenido todo eso, quizá no hubieses disfrutado tanto de la vida. Fuiste feliz. Y, a la hora de abandonar, eso es lo que realmente importa.
Cuando nacemos lo hacemos llorando y todos a nuestro alrededor sonríen. Vive la vida de modo en que, cuando mueras, seas tú el que sonrías, y todos los demás lloren.

Smile For Life.

Sonreír. No sabes cuán importante es hasta que pierdes la capacidad de hacerlo. Sonreír por cualquier cosa, da igual el motivo. Un beso, un rechazo, entrar a una tienda, o salir de ella, o solamente sentir que alguien te mira fijamente y devolverle la mirada con una sonrisa como plus.
La importancia de vivir a fondo, de reí así como de llorar, pero llorar de alegría, y de tristeza, y de rabia, y de emoción. Llorar por cualquier cosa, terminándolo siempre con una sonrisa y una carcajada.
Levantarte con una sonrisa y pensar a diario: "Hoy es el día.". Sentir que cada día es importante, que cada momento es esencial, que cada segundo puede ser tu segundo.
Saber que, aunque todos los días sean lo mismo y tengas una rutina acostumbrada, siempre hará algo que va a hacer especial ese día, ese momento. Nunca te encuentras a la misma gente en un vagón de metro. Algún día puedes encontrarte con una mirada que puede cambiar tu vida. Esa mirada marcará un antes y un después. O esa sonrisa. Siempre he oído decir que no dejes nunca de sonreír porque jamás sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa. Es bonito ese tipo de cosas. Enamorarte de una sonrisa y responder, y comenzar a hablar, y sentir cómo poco a poco el acosador de tu sonrisa se va creando un espacio cada vez más importante en tu vida.
 Dormirte sonriendo porque pasaste un día que sabes que jamás vas a olvidar.

Nada es lo mismo con esa sonrisa, con más vitalidad, con más... con más energía, con más todo. Es imposible explicar con palabras lo que se siente en los momentos en los que estás tan vivo, tan feliz que lo que te rodea desaparece y queda plasmado en una foto que se almacena en tus recuerdos para siempre. Y eso es algo irreal e increíble, y al mismo tiempo más cierto que tú y que yo. Que los recuerdos sean lo único que nos quede.
Y, por eso mismo, prefiero que, cuando llegue el momento de mi ultimátum y me quede poco tiempo, tenga el valor de tumbarme en el suelo, ponerme los cascos, y escuchar el CD de mi vida. Darle al play, pausar, rebobinar, volver a darle al play. Una vez, dos, tres y mil veces más. Las que quieras, y sonreír al ver pasar los momentos más importantes de mi vida. Quiero que esos momentos siempre aparezcan entre sonrisas de alegría. Quiero sentir que mi paso ha merecido la pena, sentir que hice algo bueno para el mundo. Y, si en algún momento se me escapa alguna lágrima, no preocuparme, porque sabré que es una lágrima de alegría, de emoción, saber que es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción favorita.

Sonreír y ser yo misma. Porque no hay nada más importante para el mundo. Ni para mí.
Y ser feliz. Porque en el fondo sabes que es lo que merece la pena. Ni los estudios, ni el trabajo, ni el dinero te harán sonreír tanto como un buen amigo, unas buenas vacaciones en donde sea rodeada de gente que te quiere, saber que puedes contar con ellos para lo que sea. Nada es más importante que ellos, las personas. Y la felicidad que compartíis.
Y saber que eso es algo que jamás cambiará.
Be Happy. Be Life.

We Are We.

Te despiertas cada día con la sensación de que te falta algo. Con una especie de vacío en el pecho que, por más que te empeñes, nada puede llenar.
Y vives con ello día tras día con la indiferencia de saber que eso está ahí, está ahí y basta.
Yo, por lo menos, estoy en la cama durante al menos cinco minutos antes de ponerme en pie y afrontar el nuevo día pensando por qué las cosas han de ser como son y no como hubiesen debido ser.
Y sabes que en tu rutina diaria tienes que hacer un sinfín de cosas que no te interesan lo más mínimo pero que debes hacer porque es lo correcto. Y sabes que, al final, lo bueno siempre es lo correcto.
E inspiras hondo cargándote de valor para enfrentar al mundo, te levantas y le plantas cara como ayer, y como harás mañana.
Y a veces, en ciertos momentos de debilidad, decides dejar lo que estás haciendo y sentarte, o irte, o volver.
Y piensas: "Sí, lo haré mañana." Y, sí, cada día nos decimos "Sí,lo haré mañana...". Pero ¿Y ahora? ¿De qué vivimos ahora?
Hay gente que vive de los sueños. Sueña un mundo ideal y se sumerje en él de modo que crea su propia realidad dentro y, cuando quieren darse cuenta, les es imposible salir. Han quedado atrapados en sus propios sueños. Y se han convertido en sus pesadillas más atroces.
Hay gente que vive de lo que pudo ser y no fue. De amores que no empezaron, de cosas que no tuvieron tiempo, dinero, ganas o valor de realizar en ese momento y, como todo, pasó. Las oportunidades pasan, por eso no debes rechazar ninguna. Los momentos también pasan. Y se pierden, se olvidan y desaparecen en un pasado incierto. Han quedado atrapados en un futuro irreal, en un pasado no ocurrido.
Hay gente que vive de lo que fue y terminó. De amores que acabaron, de gente que marchó y no volverá, de amigos que te decepcionaron y días de lluvia y tormenta que se llevaron con ellos el sol y trajeron a tu vida las tempestades más oscuras y dolorosas. De días leves y soleados que recuerdas con una sonrisa, y te sumerjes en ellos y piensas que asi será más fácil. Han quedado atrapados en su propio futuro, y créeme, esto es de lo peor que te puede pasar en la vida.
Debes seguir adelante, vivir tu vida tal y como quieres que sea y hacer lo imposible porque tome el curso que deseas. No dejar que se tuerza, no permitir que la corriente salga de su cauce, no debatirte entre dudas y caminos que no son coherentes para elegir el más cómodo.
Elige bien, elige lo que te gusta. Por muy difícil que sea.
Los peores arrepentimientos siempre son por las cosas que no hacemos, por las cosas que no decimos. Ojalá tú y yo hubiésemos dicho un "te quiero" a tiempo, ojalá nuestro mundo imaginario hubiese sido real, ojalá lo nuestro hubiese podido ser.
Al menos yo sé que pertenezco a los tres grupos. Y me arrepiento, y me avergüenzo de ello, y desearía cambiarlo, pero es tarde ya.
Sé que pienso en tí y no lo puedo remediar. Y sé que tengo un millón de líneas escritas en mi mente, acerca de tí, y que jamás tendré el valor de decírtelas a la cara, de plasmarlas en mi voz, con palabras habladas. Mil palabras acerca de tí, de tus ojos, de tu sonrisa.
Pero, como todos sabemos, todas las palabras son una pura mentira. Yo nunca quise que todo acabase así. Y ver cómo todos estos colores terminan tornándose gris. Pero así es la vida.
Yo ya sonrío de nuevo, ya vuelvo a ser feliz. Y eso es lo que realmente me importa.
A Golden Smile.

viernes, 10 de septiembre de 2010

All Matters On Life.

Un día te levantas con ganas de sonreír, de pasártelo bien, de disfrutar, de vivir a fondo. Y es sólo un día, pero tú quieres aprobecharlo entero. Coges la bici y sales dando pedales como si te fuese la vida en ello, paseando por tu ciudad de siempre, redescubriendo quizá por primera vez cuán lindo es el barrio en el que vives, y qué poca cuenta te has dado hasta ahora.
Pasas entre los árboles, con los cascos en los oídos, y la música envolviéndote al compás del pedaleo. Y, por un momento, lo dejas todo atrás. Sabes que cuando vuelvas a casa tendrás el mismo día de siempre, la misma rutina diaria que te acompaña. Comes, ves la tele, y después te aburres como nadie y quizá, solo quizá, sales después con los amigos.
Pero ahora no, este momento es solo tuyo, y quieres aprobecharlo. Y cuanto más fuerte pedaleas más cosas dejas atrás.
De repente te encuentras en medio de una bifurcación. Y tienes que elegir un camino y, nerviosa como siempre ante cualquier decisión, eliges la izquierda  y sigues el pedaleo.
Pero entonces te preguntas por qué no has elegido el otro, qué te ha empujado a elegir ese camino. Por qué ese y no otro. Y te preguntas qué hubiese pasado si hubieses elegido el otro, si hubieses tirado por el camino contrario. Quizá hubieses pinchado, te hubieses caído. Quizá hubieses visto cosas maravillosas, quizá no. Pero quizá hubieses conocido a alguna persona especial, o a lo mejor te hubieses reencontrado con alguien que creías perdido.
La vida es igual. Por qué ese día vas por esta calle y no por la otra, por qué a éste le dices que y al otro que no. Por qué te quiero en vez de olvidarte. Por qué me rendí en vez de seguir luchando.
Me pone nerviosa ese asunto. Elegir, quiero decir. No puedo luchar contra ese sentimiento por más tiempo. El sentimiento de haberme fallado a mí misma, de haberme equivocado, de no haber hecho lo correcto. De que quizás, solo quizás, si ese día hubiese elegido la primera calle en lugar del atajo quizá te hubiese conocido. Probabilidad y estadística. Quizá no.
Me hubiese gustado saberlo. O quizá no. Si lo hubiese sabido quizá ahora me arrepentiría más aún. Solemos olvidarnos de las decisiones estúpidas que tomamos, pero la simple decisión como no ir un día a ver a un amigo o a una fiesta de alguien especial puede cambiarlo todo. Quizá ese es el día que estás esperando, ahí está la persona que has esperado toda tu vida. Claro que también es probable que no esté, pero eso es secundario. El no ya lo tienes. Ve a por el quizá. Puede que consigas el sí.
Ya sabes que los arrepentimientos más grandes siempre son por las cosas que no hicimos. Un regalo, un te quiero a tiempo, un simple abrazo o incluso un leve guiño de ojos.
Un beso. Un beso es la clase de cosas que siempre alteran el curso del destino. Puede no significar nada, es cierto. Pero también puede cambiarlo todo.

Ninguna decisión es insustancial. Ni siquiera una bifurcación en el camino.
Nothing's right. And nothing's wrong.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

And You Left Me Alone.

Te has marchado para siempre y ni siquiera me has dado la oportunidad de despedirme de ti.
Cuando me dejaste antes del verano, pensaba que, como siempre, te habrías agobiado por la distancia que habría en esos meses.


Sin embargo, al volver al colegio, con la esperanza de volver a verte y de pasar juntos este ultimo año de colegio, me encontré con tu ausencia, con un un pupitre vacío con una bolsa de libros que ponía tu nombre. Tu precioso nombre de cinco letras...PABLO.

Esa misma tarde te llamé y no me cogiste el teléfono. Hablé con tu hermana y me dijo que estabas de viaje , que volverías en un mes...Sin embargo, el tiempo pasó,y tu no volvías.

Llegaron las Navidades y yo pensaba que me habías engañado, que me habías olvidado, que te habrías cambiado de colegio o cualquier cosa.Yo preguntaba a tus amigos y me decían que pronto volverías...Aunque parecía ser que todo el mundo me ocultaba algo. Como si todos supiesen algo de lo que yo no sabia nada...

Aún recuerdo como me miraban cabizbajos y pronunciaban aquellas palabras.

Yo, con mi inocencia todo me creía. Y el 29 de enero me entere de que estaba aquí.De que llevabas aquí un mes, y sin embargo nunca te veia,pasaba por tu casa,que estaba cerca de la mía,y me quedaba mirando tu puerta como una boba,esperando que salieses,iba a aquellos lugares que sabia que significaban algo para los dos,como la fuente esa en la que me habías dado tu primer beso,robando a un tiempo el mío. Y la fuente, desde entonces, se había parado. Y tú no estabas.

En el fondo de mi conciencia, sabía que algo te había pasado.Que aunque lo habiamos dejado,una amistad de tanto tiempo no se podia estropear por "eso".

El 1 de enero te llamé a casa para felicitarte el año,y me cojió el telefono tu madre, como siempre me pregunto que qué tal estaba , que hacia mucho que no me veía...Yo notaba algo raro en su voz, era algo entrecortada, y daba la sensación de que queria contarme algo.Y, sin embargo, yo le pregunte por ti.Titubeó ,dudó unos instantes y luego me dijo que habías salido...me despedi de ella y me fui a dar un paseo.
Tu casa y la mia están a menos de diez minutos caminando, y no se como ni porqué ,aparecí frente a tu puerta... y me quedé mirándola como una boba, de nuevo. Y de pronto levanté la cabeza y te vi ahí ,en tu ventana.Te asustaste al verme, y me hiciste un gesto con la mano.Esperé.Saliste a la calle,y me saludaste.

Te vi diferente, no sé, extraño, más delgado y con cara de tristeza.Me invitaste a entrar dentro, me dijiste que estabas algo costipado y que no podías salir.Me dijiste que me tenias que contar algo.Sin embargo mi móvil sonó,era mi madre,me pedia que volviera a casa.Tú te acercaste a mi, me diste un beso en la mejilla y me susurraste: "tengo la esperanza de que algun otro dia pueda ser..."

Me quedé desconcertada y me fui.No cai en tus palabras hasta después de un tiempo.Ahora me doy perfectamente cuenta de lo quw me querias decir.
Al dia siguiente me levanté, era domingo, y como estabamos de vacaciones me fui a jugar al tenis.Cuando llegué alli , me encontré a tus amigos, estaban corriendo hacia los vestuarios, muy apresurados y les pregunte:"¿A dónde vais?¿Qué os pasa? Ellos se pararon y me miraron a los ojos..recuerdo como si fuera hoy las palabras de Gonzalo, tu mejor amigo: Pablo está mal..Sé que no podia decirte nada, pero creo que esto no es justo..
 No hizo falta q me dijeran más.Fui a casa, me cambié,y cuando estaba saliendo por la puerta llego tu hermana,me dijo que traia algo de tu parte,era una carta.La abri y la lei:
 
"Sé que te habrás hecho un sin fin de preguntas durante todo este tiempo.Sé que puedes estar enfadada conmigo, pero no he querido explicarte nada hasta el final.Lo he hecho por ti, créeme, sé que era lo mejor para los dos, o al menos lo mejor para ti...

Cuando te dejé antes del verano y te dije que ya no te queria, que en realidad nunca me habias gustado...Te menti mi niña. Te he querido desde el primer dia.. desde aquel dia que te vi en la piscina de nuestra urbanización, desde que tenias ocho años..Te he visto crecer, te he visto hacerte mayor, y siempre tuve la esperanza de que algun dia fueras mia..Parece contradictorio ¿verdad? Te preguntarás por qué un dia fuiste mia y te deje escapar ¿verdad?

No sé muy bien cómo decirte esto, solo sé que en mayo del año pasado me diagnosticaron una enfermedad, me dijeron que habia pocas posibilidades de que me curase.Y lo primero que me vino a la cabeza fue tu imagen, tus bonitos ojos verdes y tu pelo castaño claro y levemente ondulado.Aquel lunar en la cara.Pensé que no podria decirte nada, que solo te haria sufrir...
Y se me ocurrió que lo mejor para que no sufrieras, era que estuvieramos distanciados, que apenas nos vieramos.Sé que por mi parte esto no ha funcionado,que al menos yo no he dejado de pensar en tí ni un solo instante.Te he visto todos los dias pasar por delante de mi casa,he ido a los sitios sin que me vieras...Tú,mi niña,eras lo unico que me ha hecho mantenerme vivo estos meses.

Sin embargo, parece que el amor no es lo unico que hace seguir vivo a una persona.

Cuando leas esta carta,será que estoy perdiendo mi batalla contra el cáncer,será que es uno de mis últimos dias.Lo último que quiero decirte es que me recuerdas tal y como era antes de todo esto, que tengas el recuerdo de aquellas tardes juntos, de aquellas llamadas interminables,y de aquel dibujo que te hice de los dos.De aquella fuente que,al menos yo, jamás olvidaré.Por ultimo,te pido que por favor, no vengas a verme al hospital: no quiero que tengas este recuerdo de mi.Me da pena no irme de este mundo con un último beso tuyo, pero nunca olvidaré cada uno de los besos que me diste, que te robé...Sé feliz mi vida, no vivas de algo que no terminó, no te olvides nunca de mi, sé feliz, aunque sea con otro, y piensa que siempre te estaré cuidando desde donde quiera que esté..Te quiero"
Terminé de leer estas lineas y mi primer impulso fue ponerme a llorar, como creo que es lógico.
Miré a tu hermana y le pregunté en q hospital estabas, se sabia que tú no querias que lo supiera pero aún asi ella me lo dijo y me fui corriendo.
Corrí por las calles, buscando desesperadamente un taxi. Y pasé por la fuente,¿sabes?Nuestra fuente. Y echaba agua por los cuatro costados,alegre,y con lágrimas ardiendo en mis ojos paré el primer taxi que vi.
Cuando llege al hospital estabas en la UVI.
En la sala de espera me encontré a tus padres y a tus demás hermanos, me abracé fuerte a tu madre y lloramos las dos...largo rato.
Me comentó que aún no les habian dejado pasar.Al rato llegó el medico y dijo que solamente podria pasar una persona.Y solo durante diez minutos.Tu madre me miró y me dijo: "Marta, pasa, nosotros llevamos despidiéndonos de él  seis meses...ahora te toca a ti."
Corrí hacia tu habitación, y cuando entré estabas consciente y preguntaste: "¿Mamá?" Yo no te contesté, me acerqué , y te di un beso en los labios,y te susurré: "No queria que te fueras de aqui sin el último de mis besos".
 Abriste los ojos, sonreíste, me apretaste la mano y pronunciaste tus últimas palabras: "Espero que me perdones algun dia, te he querido siempre y siempre lo haré, pequeña...No te olvides que siempre te cuidaré desde donde quiera que esté, y sobre todo mi niña, sé feliz..."
Mi mano se soltó de la suya, y supe que te habias ido para siempre.Sin embargo, sé que siempre estarás ahí, conmigo...
Te quiero, estés donde estés.


On our water source, I'll miss you.

martes, 7 de septiembre de 2010

And Tell Me Why

¿Sabes por qué no serás nunca tú? Porque... pues porque no me miraste fijamente, con descaro, como si no hubiera nada más en el mundo y el tiempo se hubiese detenido sólo por nosotros. Porque no te acercaste a mí, siempre estuviste en la sombra.
Porque por no hablarme no hablaste ni de lo loco que estaba el tiempo en los últimos días. Porque fuiste un cobarde. Porque ni siquiera sabes de qué color son mis ojos, cuántas sonrisas escondo, cuál es mi color favorito. Porque nunca fui importante para tí. Porque nunca te parecí interesante. Porque nunca me robaste un beso, nada más que quizá en tu imaginación.
Porque te rendiste antes de empezar a jugar.
Soy lo que soy. Y soy una mujer imperfecta. Errática y errante. Tímida y extrovertida. Una mujer que está buscando algo, que no sabe que lo busca y que aún no lo ha encontrado. Y que sabrá lo que es cuando lo encuentre. Aunque quizá eso no llegue a ocurrir nunca, ella lo persigue.
Quizá solo buscaba un héroe con armadura dorada que la protegiera de los demoníos que la perseguían y de las pesadillas que la asaltaban en las frías noches en que ella necesitaba un abrazo cálido. Dorado. Quizá solo buscaba que la entendieran, que al menos quisieran hacerlo y pusiesen empeño en ello.
Quizá solo buscaba que confiasen, que creyesen en ella. En ella y en sus sueños.
Tropiezas con la realidad.Corres tras un sueño.

And When It Ends... Reality Comes.

Abrir los ojos sintiendo cómo la luz del amanecer baña tus rasgos adolescentes,y sonreír otorgando a tu rostro cierto grado de felicidad infantil que no había estado presente hasta ahora. Y saber que, en ese pequeño momento de felicidad en el cual cierras los ojos para que los cálidos rayos del astro Rey bañen tus ojos, no hay nada más en el mundo. Y es por ello por lo que vuelves a ser, de nuevo, una niña. Porque sabes que, segundos más tarde, ese sentimiento desaparecerá y te asaltarán millones de dudas, miles de preocupaciones, cientos de problemas aunque escasas soluciones y más de cien responsabilidades que a todos nos acompañan en el día a día. Pero ahora no, éste es el momento. Éste es tu momento. Antes de que te acribille el miedo de no volverte a sentir así, tan inocente, tan pura. Antes de que todo pase para, quizá, no retornar jamás, lo disfrutas. Y con los ojos cerrados y esa sonrisa sincera te compadeces de la gente que ni siquiera puede vivir este oasis de respiro todas las mañanas. Y agradeces a quien haya que agradecer que si seas capaz de poder pasar por este alto en el camino. Este peaje gratuito en la carretera. En esa pista a la que tú llamas vida.
Y,niña de nuevo, piensas en mil cosas sutiles, ninguna de las cuales tienen importancia, y recreas el mundo de tus sueños en tu mente un día más.
Grandes árboles suntuosos y fornidos, altos, que parecen llegar al infinito y más allá. Amores de verano. Y de invierno. Amores de cuento y de ensueño con los que cada noche tu mente trabaja mientras duermes. Rosas rojas y blancas, y amarillas, y azules. Hadas, elfos, gnomos, magos y brujos, y brujas, y hechiceros y vampiros que te muerden en el cuello con extraña sensualidad haciendo brotar la sangre. Pero es tu sueño, es tu historia, y ves cómo la sangre brota azul, cómo no. Azul real, azul de princesa. Sangre de princesa, como la de tus sueños. Y vuelves una y otra vez a vivir la misma irrealidad que nunca se agota, que nunca se cansa.
Porque siempre podrán quitarnos el sueño, pero nunca las ganas de soñar.
-Hadas.
-Elfos.
-Vampiros.
-Mundos de ensueño.
-Amores imposibles.
-Inocencia y niñez.


Y te levantas de la cama mordiéndote el labio, la mitad de tu ser arrepintiéndose por esos momentos perdidos ya que ahora tendrás que apresurarte más para no llegar tarde a donde sea que vayas. La otra mitad, sonriendo niña y esperando a que llegue la misma hora del día siguiente para seguir soñando. Y te vas a desayunar.


   Qué le voy a hacer. Me gusta creer en al menos seis cosas imposibles antes del desayuno. 
:) Only Dream (:

domingo, 5 de septiembre de 2010

Terrified...but it's Past.

Y,una vez más,te paras a pensar en todo,en estos momentos de la noche en los que nada es cierto y las calles han sido vedadas para un día incierto en un futuro demasiado próximo.
No puedes dormir, y piensas el por qué de las cosas, el por qué no. Por qué si dejas caer un boli llega al suelo tan rápido. Por la gravedad. Ya, y si no hay gravedad, y dejas caer una pluma y un elefante, llegan al mismo tiempo al suelo. que increíble, ¿no crees?
Y te pierdes en pensamientos inconclusos y vanos para no llegar al quid de la cuestión, a lo que a tí te parece pasado pero en realidad no lo está, a un tema tabú. Él.
Querías a alguien que te callase con un beso. Alguien que no te prometiese promesas de futuros que te dará y a quien crea que el día de hoy es lo más importante. Alguien que te descubra cada día, alguien que salga por los bares para conocerte de nuevo, alguien que te despierte con un mote diferente cada mañana. Alguien que te eche de menos aun antes de haberte ido. Tú habías pensado en que todo sería bonito. Que todo sería perfecto. Ahora ves que no.
Y entonces llega un día en el que te tumbas en la cama, sonríes,te das la vuelta y te quedas plácida y profundamente dormida. Y cuando te levantas, abres mucho los ojos y te sorprendes al recordar que la pasada noche no lloraste por él. Y sonríes,porque sabes que has superado una etapa más en tu vida, que quizá este era solamente el entreacto que precede a la verdadera función, la mejor, la más grande. La tuya.
Y llegan otros días, ahora más tranquilos, que pasan rápidos porque por fin has hallado la felicidad de otro modo. Y algo te recuerda a él, en algún momento del futuro. Y agachas la mirada con expresión sombría, recordando todo lo que tanto tiempo y esfuerzo te había costado dejar de lado, intentar olvidar.
Una pregunta, preguntan por un pasado, quieren saber.
-¿Por qué?
-Ha sido terrible.
-Pero,¿el qué?
-Saber que ya no te importa nada alguien a quien habías querido tanto...
Scream so loud you can :)