Stuffs

Welcome, I thing. :)

sábado, 4 de septiembre de 2010

Whispering.

Sé que a veces me pregunto por qué todo tuvo que suceder así. En ocasiones siento que no debería echarte de menos, y al mismo tiempo siento que echarte de menos es lo único que me queda de tí. Sé que me hiciste tanto daño que a veces lo pienso y desearía odiarte, pero también sé que me hiciste tan feliz que por eso mismo me es imposible hacerlo. Odiarte, digo.
Y dicen que las cosas no se acaban si no hay una razón, un motivo válido para que terminen y, sinceramente, tú no tenías un motivo válido.
Y he pasado meses encerrada en mí misma deseando que volvieses y, al mismo tiempo, deseando que desaparecieses para siempre de mi vida. Y no conseguía olvidarte. ¿Qué se hace cuando no se es tan fuerte? Actuar como si lo fueras.
Bien, eso hago. Este es mi gran guión, esta es mi mejor función. 
Y entonces llegan otros días. Ahora más tranquilos. Días que pasan lentamente pero que me ayudan a sonreír por pequeñeces, esas pequeñas cosas que te da la vida y que no solemos apreciar.
Esa sonrisa que te dedica ese conductor de autobús, el de siempre. Esa mirada de ojos claros, ese ángel de ojos claros que no viste nunca más...
Y me fui durante un tiempo, ese tiempo que dediqué a mí misma. Y esque a veces irse ayuda, cuando vuelves del viaje todo parece ir más lento. Se siente uno más sereno. Irse, a veces, ayuda a ver mejor la propia existencia, mirar en qué punto se encuentra. Cuánto camino se ha hecho, adónde nos estamos dirigiendo o por dónde nos estamos perdiendo y, sobre todo, si se es feliz. Y cuánto.
A veces es preciso partir para volver a encontrar el camino. 
Y tú escogiste marcharte y, ¿sabes qué?Pues que lo he superado. Sí, que te he superado, porque, como todo en esta vida, pasaste
Este tipo de situaciones te dan por pensar en todo.
Te da por pensar en las cosas que no dijiste. En las veces que os decepcionasteis. En las cosas que te hubiese gustado decirle antes de aquel día, en lo que te gustaría decirle ahora. Correr hasta su casa. Llamar al timbre. Pedirle que se asome. "Oye, se me ha olvidado decirte una cosa.¿Te acuerdas de aquella vez que fuimos a....?"Eso hace daño. Tal vez sea una absoluta gilipollez, pero te gustaría tanto podérsela decir...

No me preguntes por qué a veces susurro su nombre. 

1 comentario: