Tiempo. Tiempo de cambiar, no sé, de lluvia o de sol. Me da un poco igual, solo necesito un poco de tiempo. Un poco de tiempo y una nueva razón que ocupe mi mente. Algo realmente importante que aparte todo lo demás de un plumazo. No sé si me entiendes, es algo que vengo necesitando desde hace un montón de tiempo. Coger un coche y echar a rodar con unos cuantos amigos y sin ningún pasado. Con risas y con expectativas, y con ganas. Eso es lo que quiero. Ganas. Ganas de seguir haciendo lo que me gusta, ganas de salir, de bailar, de reír, de conocer, y sobre todo ganas de olvidar.
Hay veces que el pasado duele. Duele más que un puñetazo. Pero hay otra cosa que duele más, y es la realidad. Cuando tienes un sueño, y te aferras a él y un día... te levantas y ves cómo el sueño se ha terminado. Entonces es cuando la Señora Realidad viene a darte dos buenas hostias, porque las mereces, por patética. Y a veces eso duele más que el pasado, pero solo a veces.
Los sentimientos de pérdida no son buenos. Ningún sentimiento es bueno, de hecho. De ese tipo. Todos traen recuerdos, y los recuerdos hacen daño. Pero como no podemos deshacernos de esa clase de cosas, pues hay que aprender a vivir con ello, y basta.
Y eso es lo que necesito. Tiempo, razón y ganas para dejar atrás el pasado y labrarme un buen futuro. Uno feliz.
Tiempo para mí.

No hay comentarios:
Publicar un comentario